2 diciembre 2020

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Quién es el diablo del tour de Francia?

Didi Senft. El diablo del tour de Francia

El diablo que se aparece en el tour

Un aficionado que ha escrito su propia historia en las carreras es Dieter Senft. O Didi, “El diablo del tour de Francia“. Un hombre que decidió aparecerse en el tour del 93 vestido de rojo para animar las carreras y estar cerca de los ciclistas.

Didi nació en Riechenwalde antigua Alemania del este en 1952. Y uno de sus sueños era competir profesionalmente. En su juventud fue ciclista pero sus pedalazos no le dieron para llegar más lejos. Desde ese momento se dedicó a diseñar bicicletas. Las hizo de todos los estilos y tamaños, y fue tanta la pasión que le puso a sus construcciones que hasta fundó su propio museo. En el libro de los guiness records están inscritas varias de sus creaciones. Entre las que llegó a estar la bicicleta más grande del mundo con casi 8 metros de altura.

El origen de su disfraz

En 1993 se le vio por las carreteras del tour corriendo al lado de Claudio Chiappucci, ciclista al que también llamaban el diablo. De ahí que su apodo se relacionara con el mítico corredor italiano y se asegurara que ese era el origen de su sobrenombre. Aunque más tarde Didi explicaría que la idea de ser el diablo del tour de Francia le surgió cuando escuchaba las transmisiones radiales, y los narradores describían la pancarta que señalaba el último kilómetro como la entrada al infierno.

Pero Didi no es un demonio malo o algo por el estilo. Dista mucho de la figura mitológica conocida en la cultura popular. No tiene nada que ver con el ser maligno que asusta a los niños o que se lleva las almas de los pecadores al inframundo. Por el contrario, es una persona que genera simpatía entre los aficionados y es igual o más famoso que los mismos ciclistas que se pelean cada año el tour.

El comienzo de sus diabluras

Desde el 93 ha sido común verlo ininterrumpidamente en cada etapa de la carrera animando a los ciclistas con su peculiar atuendo rojo, cuernos, barba y tridente. Solo faltó a la edición de 2012 cuando problemas de salud le impidieron presentarse en Francia. Los fanáticos se acercan a él para tener su autógrafo y tomarse fotos. Las cámaras de la transmisión oficial se enfocan en nuestro protagonista cada vez que hace su aparición, e incluso los mismos ciclistas se acercan a él cuando pasan a un lado del camino.

Se sabe que el diablo del tour está cerca no por el olor a azufre sino por las huellas que va dejando sobre el asfalto. Metros antes de una ascensión va pintando en el suelo su tridente para indicar a los ciclistas que la puerta de los cielos ya se abre para ellos, haciendo referencia a los últimos kilómetros de cada etapa. Didi salta, sonríe, levanta su tridente y arma la fiesta en cada jornada del tour, se siente orgulloso de su personaje y cuenta sus historias a todo aquel que le pregunte.


Didi le enseña el camino a Egan Bernal

El diablo del tour de Francia le muestra el camino a Egan Bernal en 2019

En alguna ocasión casi es multado por estar dibujando sus figuras en la carretera, estuvo perdido en Japón por más de un día, y hasta llegó a tomar la decisión de no volver al tour por la falta de financiación, algo que solucionaron algunas empresas brindándole el apoyo para su estadía y desplazamientos, pues la carrera no podía quedarse sin su figura más emblemática.


El diablo se viste de rosa


Pero didi no se limitó solo a ser el diablo del tour de Francia. Sus diabluras llegaron hasta España haciéndose partícipe como animador en la vuelta, y fue capaz de cambiar su atuendo rojo por el rosa para ponerle colorido al giro. Luego se hizo frecuente verlo en las clásicas, mundiales de ciclismo, juegos olímpicos y extendió su leyenda a otros deportes. Se apareció en maratones, eurocopas, Y hasta su presencia fue exigida por la organización del critérium de Saitama en Japón, como condición para poder hacer la carrera.

Photo: Graham Watson 2012

La biografía de Didi Senft puede escribirse como el relato de un verdadero fanático del ciclismo. Capaz de llevar sus pasiones al límite sin importar la edad.

El querido diablo rojo del tour ha prometido seguir en sus andanzas hasta que DIOS quiera. Seguirá asistiendo a la carrera con su acostumbrado atuendo para llenar de alegría los caminos y podrá tener su conciencia en paz. Pues ya este diablo tiene su lugar asegurado en el cielo.


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